dissabte, 10 de novembre de 2007

Resposta de Ramón García Mateos a la carta de Loli García

Uno no deja de admirarse. Va a hacer cuatro años que esta señora fue cesada como directora de la Escola d’Adults Rosa dels Vents —no olvidemos que la dirección de la escuela es un cargo de confianza del ayuntamiento— porque la concejalía de educación, que yo dirigía, quería dar un cambio de orientación al centro; de baja por enfermedad estaba entonces y de baja sigue hoy, casi cuatro años después, de lo contrario podría haber seguido desempeñando sus labores docentes. Uno no deja de admirarse. Ahora nos sale con esta carta, enviada masivamente a todos los medios de comunicación provinciales, que en esencia dice lo mismo —salvo las alusiones a los profesores que han dejado la escuela, quienes, por cierto, se fueron para preparar oposiciones o trabajar en la red general de la enseñanza pública— que la que publicó La Crida pocas semanas después de su salida de la dirección, entonces firmada por su hija. Uno no deja de admirarse. Resulta que el envío de esta carta, sí, la de doña Loli, ha salido desde el ordenador del incompleto Oscar Ramírez —uno tiene la suerte de tener amigos hasta en el infierno, también en las redacciones de los periódicos—, ya saben el marido de doña Mar Roca, concejala de la PLIC, y jefe de campaña de la llamada Plataforma Independiente. Saquen ustedes conclusiones: la susodicha misiva la envía la PLIC. ¿Qué pretenden? Muy fácil, crear confusión, asperjar las heces de su maledicencia, llenarlo todo de mierda. Ya conocemos donde guardan la ética los consejeros del Sr. Martí. Porque si de verdad quisieran apoyar a quien fue tratada “tan injustamente”, tienen muchos caminos para hacerlo, desde la vía administrativa hasta la penal, y aquí me tienen a mí, el “intolerante” responsable de todas las decisiones tomadas en el pasado mandato respecto a la Escola d’Adults.
Imagino que no es necesario añadir que el contenido de la carta, tal y como se plantea, es una gran mentira, ni tampoco volver a repetir que lo que se pretende es intoxicar y desprestigiar a Iniciativa con grandes bulos —¿alguien se acuerda del olvidado caso, manipulado por la PLIC y nunca resuelto, de la misteriosa Lola de Vilafortuny, en la pasada campaña electoral?— y, consecuentemente, debilitar el gobierno municipal, a ver por dónde pueden sacar tajada.
Si a alguien de verdad le interesa, podemos hablar de las razones pedagógicas que motivaron el cambio de orientación de la Escola d’Adults y de los criterios seguidos para ello. Se hizo bien. Y la prueba evidente es que, hoy, el centro funciona, ofrece los ciudadanos muchas más opciones y tiene más alumnos que nunca. Y me siento orgulloso porque, como del cese de la señora exdirectora, también de ello soy responsable.
Ramón García Mateos | 1/11/2007 - 2:15